Contradifusión Isobárica y que criterios influyen para considerar un cambio de gas como peligroso.

Texto traducido del original publicado en THE THEORETICAL DIVER

La Contradifusión Isobárica (IDC) es el fenómeno que ocurre cuando se cambia de una mezcla de gases que contienen una gran cantidad de helio (He) a otra mezcla de gases con un contenido mucho menor de He o incluso sin ninguna fracción de este. Normalmente todo este He que deja de tener en la mezcla de gases respirada suele ser substituido por nitrógeno (N2).

Cuando realizamos un cambio de mezcla de gases de este tipo, podría suceder (dependiendo de la carga del tejido) que parte del tejido se esté desgasificando de He pero a la vez empiece a saturarse de N2, es decir, que los dos gases inertes se muevan en direcciones opuestas creando una tensión más o menos crítica en el tejido.  Históricamente este fenómeno se ha considerado perjudicial fisiológicamente hablando.

Como las moléculas de He son mucho más pequeños que las de N2, el primero se difunde más rápido que el segundo. Por lo que, en general, la desgasificación del He debe ocurrir en una escala de tiempo más corta que la saturación de N2 y, por tanto, el resultado final será que la carga de gas inerte de los tejidos disminuye. De todos modos, este efecto debe cubrirse con el algoritmo de descompresión basado en la difusión habitual (ya que eso es exactamente lo que simula) y no será necesario tomar precauciones adicionales mientras el buceador permanezca dentro del límite del algoritmo de descompresión.

Sin embargo,  Steve Burton  sugiere tomar en cuenta la solubilidad de los gases (en el tejido típico) para calcular la cantidad absoluta de gases inertes en el cuerpo. Y como eso es aproximadamente 5 veces más alto para N2 que para He, argumenta que para tener una descarga neta de la cantidad absoluta de gas, se debe limitar el cambio en el porcentaje de N2 en la mezcla de gases respirable en una 1/5 parte. De hecho, ya existe alguna escuela de buceo técnico que parece haber adoptado este criterio.

Actualmente se está discutiendo si se implementa esta teoría en el algoritmo descompresivo y  se avisa al usuario si un cambio de gas infringe esta “regla del quinto”. No estoy seguro, sin embargo, si esta línea de pensamiento y/o teoría me acaba de convencer. Después de todo, todo lo que hacemos en la planificación de la descompresión se basa en presiones parciales, nunca consideramos la cantidad absoluta de gas. Es la presión parcial la que desempeña el papel de la temporalidad determinando si una partícula se mueve a través del borde de difusión (digamos dentro o fuera del tejido) y la tasa es proporcional a las diferencias (este es el mantra de los modelos de descompresión basados en difusión). Así que la solubilidad y con ella la cantidad total de gas no debería desempeñar un papel directo. Me pregunto si esta regla del quinto (como parece que surge de una consideración teórica con supuestos iniciales cuestionables) ha recibido alguna evaluación empírica.

Hay otra teoría de ICD investigada por Doolette y Mitchell que se centra en el DCS del oído interno. Argumentan que en el oído interno se “violan” los supuestos comunes del modelo de difusión, ya que existe una cantidad relativamente grande de líquido del oído interno que no está en contacto directo (difusivo) con la presión ambiental (sangre en la práctica), sino solo de manera indirecta a través del tejido del oído interno. Así que toda la desgasificación del líquido pasa primero al tejido, provocando un accidente de DCS causado por un DAI en el oído interno. Esto es debido a que mientras  ese tejido ya está liberando N2 del medio ambiente (sangre), sigue recibiendo el He que sale del líquido y, por lo tanto, experimenta una absorción y/o saturación de gas inerte. Gas que eventualmente podría causar una DCS.

No obstante, no he visto ningún criterio tipo “debería evitar hacer lo siguiente” que se derive de esta línea de pensamiento más allá del general “no debería ser realmente un problema al usar un CCR y, en todo caso, tenga cuidado y siempre maximice la fracción de O2 dentro de Los límites establecidos por MOD”.

Llegados a este punto, el problema sigue siendo el mismo para los buceadores de trimix hipóxico, como decidir qué cambios de gas están bien y como hacer para que el software de planificación de inmersiones le advierta sobre cambios de gas menos beneficiosos.

PD: Una última advertencia: No tiene sentido pensar en el DAI de una manera como “las cosas se mueven en diferentes direcciones, por lo que las partículas que entran, obstruyen a las que salen”